Monday, July 5, 2010

ImaGin, la ginebra que vino del frío



Esta ginebra sueca está producida por los mismos que hacen el vodka Seriously. En su elaboración se utilizan 12 plantas botánicas y su presentación es muy cuidada, con una botella muy original y elegante. Muy logrado está también su nombre comercial.
La cata es la siguiente:
Visual: Un pelín turbia, muy glicérida.
Nariz: Muy fresca, muy herbácea, a veces te da notas a jabón aromático tipo Heno de Pravia pero sin ser defecto.
Boca: Ataque meloso, suave, notas dulces, cítricas. Muy fresca. Postgusto con notas herbáceas.
Con esta alta calidad, lo mejor es que su precio tiene una excelente RCP, entre los 9 a los 12 euros, por lo que se convierte en una muy buena opción para los G&T caseros de este verano.

La única pega es que los G&T’s con esta ginebra de exquisita suavidad entran sin darte cuenta por lo que hay que tener cuidado en llevar la suma de los que llevamos no vaya a ser que empecemos bebiendo Imagin y acabemos… cantando Imagin de John Lennon ;)

Gazpacho de Sandía



Ingredientes (5pax):
4 Tomates de Pera o en Rama, 1 Cebolleta pequeña, 1/2 Pimiento Verde, 2 dientes de Ajo (sin el embrión interior), un trozo de Pan duro, 2kg de Sandía sin pepitas, Sal, Albahaca, Pimienta Blanca, Vinagre de Jerez, Aceite de Oliva Virgen Extra

Voy a daros la receta más cómoda de realizar. Ponemos el trozo de pan en remojo. A continuación ponemos los tomates en la batidora y los trituramos. Seguidamente, añadimos todos los ingredientes sólidos y volvemos a triturar. Probamos para asegurarnos del sutil dominio de la sandia sobre los demás ingredientes. Si así es, añadimos un chorrito de vinagre y el doble de aceite. Batimos, pasamos por el chino, probamos y rectificamos en lo que consideremos oportuno. Yo utilizo vinagre reserva de Jerez pero se puede poner de vino blanco o de manzana. Hay quien añade pepino, pero para mí es un ingrediente que tiene un sabor muy especial y que no gusta a todo el mundo.
A este gazpacho no hay que añadirle agua porque el tomate y la sandía ya la aportan.

En la presentación se pueden partir unos cuadraditos de tomate y sandia y echarlos en el centro del plato o unas flores comestibles, por ejemplo. Yo he utilizado un aceite riojano de arbequina ecológica, Santificetur, para crear unas perlas y una pizca de albahaca seca.

Si se sirve en vaso de chupito, se pude decorar con una pequeñita tirita de cebolleta fresca, un cuadradito de tomate y sandia, unos brotes de soja o lo que la imaginación os diga.

Un gazpacho muy refrescante y diferente, que sorprende por su sabor y originalidad.

Wednesday, June 30, 2010

El G & T


La historia de amor entre la ginebra y la tónica viene unida al mundo castrense en la exótica India del siglo XIX. Nos vamos al origen de la tónica, al año 1783, cuando un joyero alemán, Johann Schweppe, que residía en Suiza se le ocurre introducir anhídrido carbónico en el agua embotellada. Con el éxito del producto la empresa que crea, Schweppes, se traslada a Londres. El siguiente paso fue la adicción de frutas para darles diferentes sabores, creando las sodas de frutas. En 1870, la compañía Schweppes se le ocurrió añadir quinina a su soda de naranja carbonatada dando origen al agua tónica, bebida que además de refrescar combatía el paludismo. La quinina también era excelente para combatir la malaria por lo que la tónica fue llevada a la India, donde los ejércitos de Su Graciosa Majestad cuidaban que los nativos fueran obedientes súbditos, como bebida medicinal y refrescante ya que la malaria hacía estragos. Lo malo era que la quinina daba un sabor demasiado amargo al refresco por la gran cantidad que le ponían y un día alguien del ejercito inglés, posiblemente un ocioso militar en un relajante Club de Oficiales, se le ocurrió añadir ginebra en la tónica, y sin saberlo creó uno de los combinados mas bebidos en el mundo: el Gin-Tonic (G&T). Ginebra, por cierto, que es un invento holandés y no inglés como muchísima gente cree.

Si elaborar una simple tortilla de patatas tiene mil variaciones dependiendo del gusto de los comensales, que si poco hecha, en su punto, muy hecha, con o sin cebolla, de tal grosor, cantidad de sal, con chorizo etc., un G&T es un mundo que aun se ha hecho más grande con la invasión de ginebras de importación que han llegado. Con la premisa de que para gustos colores, voy a desarrollar lo que personalmente considero un buen GT, tanto en su elaboración como en su presentación.
Muchas veces los pequeños (grandes) detalles estropean un buen trabajo y en este apartado podríamos catalogar el hielo, el vaso y la fruta. Si estás en una zona donde el agua tiene mucho sabor a cloro o no es buena, sería conveniente tener una hielera con agua mineral expresamente para tus combinados “on the rocks” ya que en el momento de que ese hielo se derrita aportará su sabor al combinado. Hay casos extremos, como por ejemplo, Ciudad de Méjico. Si viajáis allí hay que tener mucha precaución de donde tomáis un combinado con hielo porque puede que en el momento que el agua se derrita y te la bebas, te haga experimentar lo que “la Venganza de Moctezuma” hace en el cuerpo de los turistas. Una venganza que hará “del Roca” tu amigo inseparable durante días. Por cierto, que “La Venganza de Moctezuma” es conocida en Asia como “La Dama de Nueva Delhi”.
La cantidad de hielo, cuatro lo considero la justa siempre que sea de esos hielos grandes y sólidos.

Otro pequeño gran detalle es el vaso. La ginebra es aromática, a veces mucho, por lo que requiere un vaso o una copa de boca ancha y a ser posible, cristal fino. Lo que se debe de evitar es el vaso de tubo.
La fruta, tiene dos funciones, la decorativa y las más importante, la “aportativa”. La fruta debe aportar aroma al GT, nunca sabor. Hay consumidores de GT que añaden además un chorrito de limón, cosa que a mi parecer es errónea porque le da demasiada acidez y le quita burbuja a la tónica por la acción del ácido cítrico de la fruta en el carbónico de la tónica. Pero como ya dije antes, para gustos colores. Personalmente, soy de lima y no limón y de cascara, no de rodaja. Cáscara que antes de introducirla en la copa la doblo y la paso sobre el borde y el hielo para que suelte esas diminutas perlas del aceite de su piel. Pero, dependiendo el tipo de ginebras le podemos añadir una pequeña cascara de pepino, de mandarina, unos pétalos de rosa, una rodaja de jengibre, regaliz, hojas de menta, semillas de cilantro o sin la piel un trozo de manzana o de calabaza, por ejemplo.

Ahora nos quedan los dos grandes componentes del coctel, la tónica y la ginebra.
Podemos elegir la Schweppes de toda la vida o decantarnos por las nuevas llegadas al mercado con la coletilla de “premium”: las inglesas Fever Tree y Fentimans o la americana Q-Tonic. ¿Qué tienen de especial estas tónicas? Que sus componentes son naturales evitando estabilizantes, conservantes o acidulantes artificiales. Por lo tanto, la quinina es natural, con sus muchas propiedades medicinales. También posee una burbuja más fina que la clásica.
Los precios en tienda van desde el euro o euro y algo hasta los alrededor de 4 euros de la Q-tonic. Para mi ésta última no tiene una buena RCP.

Y ahora está la pregunta del millón ¿Qué ginebra?
La ginebra se divide en tres grandes grupos:
• Normal: Con alcohol de calidad normal a la cual se colorea o aromatiza con productos artificiales.
• Destilada: Su alcohol es de calidad Premium y en su elaboración se utilizan ingredientes botánicos pero pueden contener colorantes o aromas artificiales
• London Gin: Su alcohol es de calidad Premium y su elaboración se realiza exclusivamente por la infusión de los ingredientes botánicos en su proceso de destilación. Por lo tanto sus aromas son totalmente naturales. Aunque tiene la palabra “London” no implica que no se pueda elaborar en cualquier otro lugar.
Lógicamente el precio va en consonancia con la calidad de la ginebra, por lo que las London Gin, son las más caras.

¿Y marcas? Uff esta pregunta es la madre del cordero. Yo no me atrevería a decir que tal o cual es la mejor. Por lo tanto vamos a poner por criterios de gustos la recomendación de algunas marcas. No serán todas las que son, pero se intentará que sean todas las que están.

Aromáticas: Martin Miller (UK), Bulldog (UK), Tanqueray Ten (UK), Whitley Neill (UK)
Muy Aromáticas: G’Vine (Francia), Magellan (Francia), Citadelle (Francia)
Secas: Junipero Gin (USA), Plymouth (UK), Seagrams (USA), Broker’s (UK), Zuidam (Holanda)
Atipicas: Gin Mare (España), Aviation (USA), Bloom (UK), South (Nueva Zelanda).

Ya tenéis, entre tónicas, ginebras y frutas, un amplio abanico para experimentar en las noches veraniegas. ¡Cheers!

Friday, June 25, 2010

Termanthia, El Magnífico


Hubo un santo que en su misticismo afirmaba “Deseo poco, y lo poco que deseo, lo deseo poco”. Pues el vino del que os quiero hablar me sitúa en un lugar opuesto a lo afirmado por ese santo varón porque aunque no deseo mucho os puedo afirmar que de este vino, lo desearé siempre y cuanto mas beba mejor... lo desearé aun más de lo que un politico trepa desea un ministerio (¿por cierto, existen políticos que no sean trepas?).
Tanto deseo ¿Será porque es difícil encontrarlo? ¿Será porque su precio no me permite beberlo siempre que quiera? ¿Será porque es espectacular? Será…
Por cierto, no me preguntéis el nombre del místico porque de lo que nos dijeron los santos solo me acuerdo de la frase de uno de ellos, el sabio San Agustín que afirmó “Casarse esta bien. Pero no casarse está mejor”.

El vino en cuestión es Termanthia 2002 de la Denominación de Origen Toro y elaborado por la Bodega Numanthia Termes de la familia riojana Eguren, que son los mismos que elaboran en La Rioja el Sierra Cantabria, el San Vicente y Viñedo de Páganos.
La historia de esta bodega es la historia del triunfo por el trabajo bien hecho. Y me explico, salieron al mercado por primera vez con la añada 1998, con su vino Numanthia y fue un éxito a nivel mundial. Después compraron un pequeño viñedo prefiloxerico y elaboraron un vino de muy limitada producción, poco mas de 4.000 botellas, que se llamo Termanthia. Como no todo el mundo conoce lo que significa un viñedo prefiloxerico, permitirme que lo explique. A finales del siglo XIX y principios del XX (más o menos entre 1880 y 1905), la filoxera, un parásito, arrasó las vides europeas destrozando sus raíces y como consecuencia matando la planta. Las poquísimas vides que se salvaron de la salvaje plaga se les llama prefiloxericas y por lo tanto tienen una edad de más de 100 años. Como comprendereis su precio no es que sea alto, es que valen un riñón por no poner otra palabra que rima con “-ón”.
La Añada del 2004 de Termanthia fue puntuada por uno de los gurús del mundo del vino, Robert Parker (y su catador de vinos españoles Jay Miller) en su guía The Wine Advocate, con 100/100 puntos por lo que el precio de esta añada se disparó en el mercado desde los 100 a los 500€/botella. O sea, que lo que toca este ex abogado yankee con su varita, lo hace de oro para alegría del bodeguero y sufrimiento de los “paganini”. Ya lo hizo también, entre otros, con los vinos Oporto Vintage. Llegó el fulano afirmando que la cosecha de 1994 era la del siglo y los precios se pusieron por las nubes. Esto hace que muchas bodegas del mundo intenten elaborar un vino que sea del gusto del gurú perdiendo su propia identidad.

Bueno a lo que ibamos, la bodega se hizo tan famosa, que en el 2008 el famoso grupo francés LVMH (Louis Viutton, Moet & Hennessy) dueños entre otras muchas marcas de los champagnes Moët & Chandon, Dom Pérignon, Veuve Clicquot o Krug le llegó con una oferta de compra tanto de la bodega como de sus casi 50 hectáreas de viñedos... a los 10 años de su salida al mercado. Las cifras fueron tan altas que los dueños solo pudieron decir que la oferta era “irrechazable”( se rumorea que más de 25 millones de euros). ¡Así da gusto vender!

CATA:
La sola presencia de la botella, tan elegantemente vestida, majestuosa, ya invita a la veneración. Corcho 9/10
Visual: Picota intenso de capa alta y ribete cardenalicio. Limpio. Abundante lagrima que tinta la copa en su lenta bajada como si diera besos con carmín.
Nariz: Entrada armoniosa, rebosando finura. Notas a frutas negras maduras (moras, arándanos), torrefactos, florales (violetas), chocolate negro y especias sobre fondo con notas balsámicas y minerales.
Boca: Un ataque tan elegante, sabroso y carnoso que te acelera el corazón porque sabes que estás tomando un vino singular, fuera de lo común. Los taninos redondísimos, pura seda que hacen de cada sorbo una experiencia única. Su postgusto se prolonga en el tiempo con parsimonia, aterciopelando la boca y permaneciendo notas balsámicas y de fruta madura. (PVP,Sobre 120€)

Era la primera vez que probaba este vino y ha sido una experiencia memorable, casi mística... como el disfrutar del arte sentido de una saeta en la "madrugá" sevillana.
Si teneis la oportunidad de probarlo, ¡ni lo dudeis!

Wednesday, June 23, 2010

Preparar una cena romántica… o el arte de la estrategia


En esta últimas décadas donde se ha fomentado la cultura del pelotazo, donde se está perdiendo conceptos como honestidad, amistad, responsabilidad… además, se nos acusa por parte del sexo fuerte, ellas, de que estamos perdiendo… más grave, que el hombre ha perdido la sensibilidad. Por ello hay un bulo en la población femenina que defiende que el hombre sensible solo puede ser gay.
Señoras, señoritas, el hombre sensible español no ha muerto, aunque es verdad que somos una especie en vías de extinción - ¿pero qué parte de culpa tienen ellas? - Me podría preguntar alguien.
- Porque muchas veces que hemos ido de sensibles...han querido un animal tatuado y con pantalones de cuero marcando muñeco. Si las ponemos en un pedestal y las protegemos, nos tachan de machistas. Si trabajamos demasiado, nos dicen que no tenemos tiempo para ellas y si trabajamos poco, que somos unos vagos y/o unos inútiles. Si les decimos lo guapas que están y lo que nos encienden, cometemos acoso sexual; si no se les decimos nada, es la típica indiferencia machista. Si lloramos, somos débiles y si no lo hacemos, nos llaman imbéciles insensibles. Si sabemos apreciar sus curvas y el encanto de su ropa interior, nos llaman pervertidos, pero si no nos damos cuenta, somos mariquitas. Si a ellas les duele la cabeza es porque están cansadas; si nos duele a nosotros es porque ya no las queremos-, me dicen.
-Sí, sí, sí todo esto es cierto pero como ya dijo Oscar Wilde “Las mujeres han sido creadas para ser amadas, no para ser comprendidas”-.

Aunque no somos oficiales, "semos" caballeros y por lo tanto no debemos de olvidar nuestras buenas costumbres y siempre que se considere oportuno prepararlas una cena romántica, como nosotros somos capaces de hacerlo. Da igual que sea para conquistarla, para reconquistarla, para pedirle perdón o su corazón. No dejemos que afirmen, que los hombres sensibles solo existen en el armario o cerca de él.

Por tanto, y sin considerarme un gurú en la materia (porque de hecho no lo soy en nada), vamos a preparar una cena romántica para dos (el que sea capaz de hacerla para tres, que me diga cómo se hace)

No solo debemos concentrarnos en el menú o en su maridaje con los vinos, sino crear como primera pauta, el ambiente ideal. Luz suave, si es mayoritariamente de velas mejor, pero siempre con gusto, sin que parezca el salón de la casa de los Addams y dando la sensación de que el mayordomo Homero, está a punto de entrar con los primeros.
La música, fundamental. Una selección de voces tanto femeninas como masculinas. Las primeras sensuales, enigmáticas las de ellos, varoniles, poseyendo tanto vigor como dulzura. Dejadme pensar una pequeña selección aleatoria: Patricia Kaas, Cassandra Wilson, Natalie Cole, Julie London, Madeleine Peyroux, Patricia Barber, Brenda Russell, Joss Stone, Diana Krall, Jane Birkin, Elian Elias o Sade. Ellos, Frank Sinatra, Lou Rawls, Bobby Womack, George Benson, Barry White, Lionel Richie, Grover Washington Jr. o una balada de The Style Council como siempre me ha recomendado mi amigo Jose María, por ejemplo.

Una vez hemos creado la atmosfera perfecta, vamos a fijarnos en la mesa. Nada de servilletas de papel, copas de vidrio o vajilla picada. El mejor hilo, cristal fino y la vajilla de las grandes ocasiones. Sobre el mantel, un discreto centro de flores o pétalos de rosa estudiosamente situados… hasta unos bonitos guijarros pueden valer. Aquí el toque personal dice mucho y quien no lo tenga, a buscar ideas en internet.

Ahora ya nos podemos centrar en el menú. Fundamental un coctel de bienvenida, prologo sensual con unas gotas de alcohol que sean chispas que enciendan la pira seca que hemos preparado. Aquí debemos saber el gusto de la persona invitada por los sabores secos o dulces o si es de sabores intensos o más bien suaves. Para estas últimas, un mojito. Si es del sector duro, un Ginfizz o un Sidecar.

Ya solo nos queda el menú. Primero tener en cuenta que es cena, no queremos que después de cenar se tumbe en el sofá como una boa y se quede inmovilizada hasta el día siguiente con una digestión de 12 horas.
Pongamos que es un menú veraniego:
Coctel
Sopa fría de melón con lascas fritas de jamón ibérico (Con un Chardonnay)
Merluza en Salsa de Cítricos (Con otro blanco, esta vez Albariño)
Sorbete de Manzanas Verdes con Té de Vainilla o un recurrente Coronel (limón y Cava).
Para finalizar con unos bombones de trufa y una copita de Moscatel frío o de Oporto.

Amigos, lo que aquí continua es una página en blanco donde cada uno debe escribir como sigue. Solo recordar, que si los caminos del Señor son inescrutables… el saber lo que la mente de una mujer piensa, que no es que le de vueltas a las cosas, ¡es que las centrifuga! nos tendrá siempre en vilo. Un bon appétit et une bonne chasse.

Tuesday, June 22, 2010

El brandy Constitución, una joya dormida por decadas

El poeta,crítico,ensayista y lexicógrafo inglés Samuel Johnson ya decía en el siglo XVIII “El vino clarete es el licor de los muchachos, el Oporto el de los hombres, pero aquel que aspira a ser héroe debe beber Brandy”.

La palabra "brandy" proviene del inglés pero su origen es holandés. Al parecer, fue en el siglo XVI, cuando un químico holandés que vivía en Cognac, ante la gran cosecha que produjo la región de Charente, se le ocurrió la idea de reducir el vino de volumen para minimizar los costes logísticos (almacenaje y transporte) desde Cognac a Flandes. De allí se distribuía a los países del Norte ya que los holandeses eran los grandes mercaderes de vino francés y español en aquellas tierras. Lo que hizo el químico fue quemar el vino para reducirlo por evaporación y una vez en destino recuperar la merma utilizando agua. Le llamó brandewijn cuya traducción podría ser “vino quemado en barril”. Pero a llegar a destino, vieron como ese vino reducido y conservado en barriles tenía un sabor tan diferente como sabroso. Y de estar forma casual, se creó lo que después los ingleses llamaron Brandy.

Indudablemente las destilaciones de uvas y otras frutas ya eran conocidas desde tiempos de Alejandro Magno, pero fueron los árabes en su expansión por las costas del Mediterráneo desde el siglo VII, las que lo perfeccionaron, aunque siempre fueron destilaciones de carácter medicinal.

Quiero subir la cata de un brandy atipico por su zona de origen y digno de probar alguna vez por su calidad, el Brandy Constitución. Se produce en El Palmar, pequeña ciudad murciana y para su elaboración se escogen las mejores holandas y aguardientes que proceden de la destilación de vinos elaborados en su mayoría con la uva Airen (70%) y el resto con las variedades Macabeo y Zalema y cuyo proceso de destilación se realiza en aquitaras de cobre. Tras 70 años de crianza y envejecimiento en barricas de roble americano, trasegándose de unas barricas a otras mediante el sistema de soleras y criaderas, se embotella. Este larguísimo proceso implica que para obtener un litro de brandy se han necesitado originalmente casi 13.

La cata es la siguiente:
Botella artesana y etiqueta numerada, ya que es de producción muy limitada.

Visual: Caoba con ribetes verdes. Muy glicérido.

Nariz: Ataque muy sofisticado, redondo. Notas de pasa, café, amontillado,frutos secos (almendra amarga, avellanas), azúcar tostado y algo de especias (canela).

Boca: Entrada impresionante con mucha estructura, redondo, sedoso y con un alcohol muy bien integrado. Notas de toffee, moscatel y tostados. Postgusto largo y un poco especiado, que se difumina en la boca con absoluta quietud.

Un brandy que solo viendo el diseño de la botella, te pide copa grande, un sofá chester, un habano si eres fumador, una amena conversación y la tranquilidad del que sabe que el tiempo es suyo. El único pero su precio, cercano a los 200€, aunque a veces es entendible que la calidad excelsa tenga ese precio.

En la descripción de su elaboración, hay dos palabras que me gustaría desarrollar:
1)La holanda es el aguardiente fundamental que resulta de la destilación de vino de baja graduación, no superior a 72º, procedente en su mayoría de la uva Airén o Palomino si hablamos del Brandy o de la Ugni Blanc (también llamada Saint Emilion des Charentes) en la elaboración del Cognac.
Se denomina “holanda” por ese gran tráfico de destilados desde el sur de España y desde Cognac a Flandes del siglo XVII y así se continúa llamando desde entonces a este tipo de aguardiente.

2)La alquitara: La palabra alquitara proceden del árabe "al-gattara", que significa “la que destila” y es el método de destilación tradicional más antiguo y el menos utilizado. Es un sistema muy lento, muy simple y de poco rendimiento. Está construida normalmente en cobre y consta de tres partes conectables: Una base, una caldera y el capacete en el interior del cual se encuentra el condensador. Este condensador consiste en una cámara de expansión semiesférica con una salida para el destilado y que se encuentra lleno de agua fría para facilitar la condensación de los vapores alcohólicos (Foto2)

La alquitara es parecida pero no igual que el alambique (Foto3). En éste, la salida se prolonga mediante un tubo que se llama cuello de cisne hasta un serpentín que está sumergido en agua fría dentro del condensador. Entre los dos sistemas de destilación, la alquitara difiere del alambique en el diseño y que su proceso de destilación es más lento. Tienen en común, que las dos utilizan el fuego directo como sistema de calentamiento, lo que los hace más lentos que los sistemas que utilizan la inyección de vapor.

Sunday, June 20, 2010

Varsovia, el resurgir de las cenizas


Dice la leyenda que una sirena llego la desembocadura del río Vístula y nadó rio arriba hasta ser apresada por un mercader. Cuando fue expuesta a los ciudadanos, un pescador de nombre Wars se enamoró de ella y no descansó hasta conseguir liberarla. Sawa, en agradecimiento por su liberación prometió defender con su espada a sus nuevos amigos siempre que la necesitaran. De la unión de ambos nombres surgió el nombre de la ciudad Warsawa, Varsovia.

Lo que no se yo es donde estaba la sirenita durante los años de la Segunda Guerra Mundial, porque la ciudad fue aniquilada por los nazis con la aquiescencia de las tropas comunistas.Primero fue la aviación alemana, la que castigó a la ciudad. Después ocurrió el aniquilamiento del gueto judío, donde no quedó piedra sobre piedra. Pero la puntilla, estaba por llegar. En 1944 el gobierno polaco en el exilio (Londres) sabía que Stalin no permitiría reinstaurar el gobierno polaco si las tropas rojas liberaban Polonia. Se basaban en esta afirmación en el hecho que las tropas de Stalin, al comienzo de la guerra, ya habían invadido parte del territorio, previo pacto con Hitler, apresando 300.000 polacos. De estos, 15.000 fueron ejecutados en los años posteriores (más de 4.000 en Katyn).
Por ello, se organizó una milicia de 50.000 voluntarios, entre hombres y mujeres, con el fin de liberar Polonia, alzándose en Varsovia el 1 de Agosto de 1944. Mientras tanto el ejército ruso llegó hasta el Río Vístula, parando su avance a pesar de que ya estaban a las mismas puertas de la ciudad. Los polacos enviaron emisarios para negociar la formación de un ejército ruso-polaco que liberase Varsovia, pero los rusos se negaron. Tras 63 días de lucha, los polacos fueron derrotados. Hitler enfurecido exclamó en el Reichstag “Varsovia ya solo es un nombre en el mapa” y ordenó que la ciudad fuera demolida casa por casa antes de su retirada debido al avance del Ejército Rojo, el cual fue testigo de como la ciudad era devastada sin que moviera un solo dedo para evitarlo.

Esta es la triste historia sufrida por la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial y la razón por la que el 85% de sus edificios hayan tenido que ser reconstruidos tal como eran, construyendo una exacta e impresionante replica de la ciudad. Por ello, te da una cierta extraña sensación cuando visitas el casco antiguo, por muy antiguos que parezcan los edificios sabes que no tienen más de 60 años. Se combinan un poco la decepción de saber que no son originales con la admiración por la ciudad, por el ímprobo trabajo realizado en la reconstrucción (acabada a finales de los 80) y por la que fue premiada con la distinción de Patrimonio de la Humanidad.

Toda Varsovia está dominada por el gigantesco edificio del Palacio de la Cultura y de las Ciencias, conocido popularmente como el PKIN (Palac Kultury i Nauki). Este edificio fue un regalo envenenado del mismísimo Stalin al pueblo polaco, digo envenenado porque fue un estandarte del comunismo imperialista clavado en el corazón de Polonia. El Palacio fue visto por mucho tiempo, incluso hoy en día lo siguen pensando muchos, como un poderoso símbolo de la dominación soviética en su país. Fue construido por el arquitecto soviético Lev Rudnev entre 1952 y 1955 siendo sus 3.500 trabajadores, los 40 millones de ladrillos y demás materiales traídos de Rusia. Originalmente se llamo Palacio de la Cultura y la Ciencia Joseph Stalin, pero a la muerte del dictador en 1953, la referencia a su nombre fue rápidamente eliminada.
La construcción es imponente, elevándose a más de 230 metros de altura, con 42 pisos y un mirador en el 30 donde se divisa toda la ciudad. Como me dijeron mis amigos polacos “es el mejor lugar para divisar Varsovia ya que no ves el puto regalo de Stalin”.
Como curiosidad, en 1956 un francés decidió cambiar su lugar de suicidio cambiando la idea original de tirarse desde la Torre Eiffel por el mirador de la planta 30 del Palacio de Varsovia. No creo que tuviera 100% sangre francesa porque sabiendo cómo son de chovinistas es inexplicable el cambio de lugar. Hasta siete polacos no quisieron ser menos que el francés y también “volaron” desde mirador. Para evitar una romería de todos los suicidas europeos, decidieron poner una reja que evitará tan peligrosa tentación.
El edificio tiene entre otras instalaciones, oficinas, cines, un Centro de Convenciones con un aforo de 3.000 personas, dos museos, librerías y tres teatros cuyos escenarios han sido testigo de actuaciones de los Rolling Stones, Leonard Cohen o Louis Armstrong entre otros.
Muchísimos ciudadanos han manifestado su deseo de que el edificio sea derribado por lo que significa en sí, pero en 2007 ha sido incluido en el Patrimonio Nacional polaco por lo que dudo que ya sea posible su derribo.

¿Y donde reponer fuerzas después de un día de visitas a los muchos sitios que hay que ver en Varsovia? Indudablemente me refiero a restaurantes de cocina nacional, no entiendo que una persona viaje a Polonia para meterse en una trattoria o en un sushi bar.
Lo primero que hay que saber es que la gastronomía polaca es contraria a la cultura light. Como dice un proverbio polaco “Come, bebe y aflójate el cinturón”. Las calorías rebosan en todos sus platos, pero os aseguro que después de haber recorrido la ciudad a 20 grados bajo cero, se agradece. Entre sus platos más representativos sus “Pierogis” una especie de raviolis, las Sopas (Zupy o Zupa en singular) de pepinos fermentados, de callos, de col agria con patatas, etc., “Smalec” que es manteca de cerdo con manzana, mejorana y cebolla, que te ponen de aperitivo y que devuelve el calor al cuerpo, “Śledzie” que son arenques salados con cebolla, “Bigo” plato guisado de col blanca fermentada con setas, verduras, salchicha y carne ahumada o el Steak Tartar. También la caza, el pato asado con manzana (“Kaczka z jabłkami”) y en pescados la trucha y el salmón. Si el restaurante no tiene carta en inglés, dependéis de la psicología de la persona que tome la comanda y que pueda acertar con tus gustos porque el polaco es tan difícil que aun sabiendo lo que quieres tomar eres incapaz de pronunciarlo y sino intentar pedir un “Sztuka mięsa w sosie chrzanowym” que es carne de vaca cocida y acompañada de una salsa de rábano picante. En los postres, mucha pastelería: “Pączki” buñuelos con mermelada de frutas o rosas, la Tarta de Manzana (“Szarlotka”) o los “ Faworki” finos pastelillos fritos y con forma de tiras retorcidas.
Conclusión, si te gusta la cocina con poderío, con potencia y por la mañanas no te subes a una bascula o te miras en el espejo para escrudiñar si existe un michelin en tu cintura, la cocina polaca te va a encantar y encima con un precio imbatible. ¿Quién da más?

Mis recomendaciones:
Restaurante Tradycia
Un chalecito construido antes de la WWII cerca del espectacular parque Lazienkowski, el mayor de la capital con casi 80 hectáreas. Ambiente relajado, para cenar muy romántico, servicio correcto, amplia carta, buenos precios y clientela nativa. El steak Tartar (sobre 9€) y el pato con salsa de manzana y arandanos (sobre 13€), muy buenos. Es curioso que el Steak Tartar siempre es ofrecido como primer plato. Igual que el vodka se bebe al principio o durante la comida. Así que cuando yo pedí un café espresso y un chupito de vodka, me miraban con tanta extrañeza. (ul. Belwederska 18a . Tlf: 840-0901)

Restaurante Belvedere
Lujoso restaurante en el parque Lazienkowski, muy bien decorado, con buen servicio, carta de vinos amplia y una cocina donde puedes disfrutar de la cocina tanto tradicional como internacional. Los domingos tienen un Brunch muy completo que por tener, tiene hasta servicio de Baby-sitter. Sobre 35€, media (ul. Agrykola 1. Tlf: 841-2250)

Restaurante U Kucharzy
Su nombre significa “Los Chefs”, está situado en las viejas cocinas del Hotel Europejski, un hotel del siglo XIX, cercano al casco antiguo. Curioso sitio donde no hay camareros, es decir, las veintitantas personas que trabajan alli son todos cocineros que atienden tanto los fogones como las mesas y tanto trinchan que te preparan el tartar delante de ti. Hay siete estancias una de las cuales tiene las vistas a la cocina, el pequeño inconveniente es que esa estancia es zona de fumadores.
Tiene un pianista que ameniza la velada, casi como si fuera la banda sonora de la película que estás viviendo, en un ambiente de los años 20.
La clientela es mayoritariamente foránea, porque es uno de los restaurantes que siempre te recomiendan en las recepciones de los hoteles. Bordan la caza y el steak tartar (9€), que tiene fama de ser el mejor de la ciudad. El servicio es absolutamente informal, creo que de una forma premeditada, correcta/buena carta de vinos. El precio medio por persona con vino, 30€. (ossolinskich 7 – Tlf: 022/826-79-36)

Nowa La Boheme
Un restaurante de los que se llaman “para ver y ser visto”. Ambiente muy cuidado tanto en decoración y en música (pianista en directo) y cuidada sus cartas, tanto en bodega como en cocina. A lo mejor el servicio no está a la misma altura. Precio medio 35€.
(Plac Teatralny 1. Tlf: 692-0681)

Fukier

Es el restaurante oficial para cualquier famoso que llega a Varsovia de visita. Ya sean reyes, políticos o estrellas del arte. La lista en su Libro de Visitas es interminable Chirac, Catherine Deneuve, Polanski, Sharon Stone, Lionel Richie, Willem Dafoe, Sarah Ferguson, George Bush y entre los ilustres españoles Aznar, la Reina Doña Sofía y Felipe Gonzalez (no me sorprende que no esté el que tu y yo pensamos, no da la talla). Y como éste restaurante más parece una fiesta de Louis Vuitton, pues eso que lo pongo aunque personalmente huyo de sitios así. Es el restaurante más caro de la ciudad, sobre los 60€ de media, que para Polonia es una pasada. (Rynek Starego Miasta 27 Tlf: 022 831- 10- 13)

Los precios que pongo son de media y acompañando el evento con un vino normalito. De ahí al infinito, dependiendo del grosor de la cartera.

Y para los que quieran ir a un local con buena música y mucha marcha a partir de las 2am, Cinnamon Lounge & Bar. La cocina es italo-asiatica, nada reseñable pero las clientas son producto pata negra/ 5 estrellas. Los gorilas de la puerta son para darles un pase lento con la mano bien baja, pero una vez dentro y viendo el percal sabes que todo ha merecido la pena. (Pl. Pilsudskiego 1 Tlf: 022 323 7600)
Y para las personas curiosas, un video de este lugar ;)